El club carioca ha identificado a un hincha que, durante el electrizante encuentro de ida por los octavos de final de la Copa Libertadores contra Palmeiras, osó realizar gestos racistas, un acto despreciable que ha sido condenado con la máxima severidad. ¡Y no es para menos! Botafogo ganó 2-1, pero este triunfo quedó opacado por la vergüenza de tener que expulsar a uno de sus propios seguidores por comportamientos absolutamente inaceptables.
“La vergüenza ocurrida en el partido de ayer debe ser castigada de manera ejemplar”, tronó el club en un comunicado que ha resonado en todo Brasil. Y es que no se trata simplemente de palabras vacías. Botafogo ha dejado claro que este «hincha», que en nada representa a la pasión y nobleza de su inmensa afición, será expulsado no solo del estadio Nilton Santos, sino que además se enfrentarán cargos policiales. ¡Así es! El club no ha escatimado en esfuerzos para asegurar que la justicia sea servida.
«El racismo es un crimen, un crimen imperdonable», subrayaron con fuerza desde la institución. Botafogo ha reafirmado su compromiso de erradicar este mal endémico del fútbol y de la sociedad, enviando un mensaje que debe ser escuchado por todos. “El fútbol juega un papel crucial en la construcción social e influye en la vida de muchas personas”, añadieron, pidiendo a otros clubes y entidades deportivas que sigan su ejemplo y condenen sin vacilación este tipo de conductas aberrantes.
Pero las noticias no se detienen ahí. La sombra del racismo no se limita a Río de Janeiro. Atlético Mineiro, otro gigante del fútbol brasileño, ha levantado la voz tras un episodio similar ocurrido en Argentina, durante un partido de la Copa Libertadores frente a San Lorenzo. Un aficionado del «Ciclón» hizo gestos racistas, pero fue rápidamente confrontado por otros hinchas de su misma grada, un gesto que, aunque valiente, no exime al club argentino de posibles sanciones económicas, como ya ocurrió anteriormente en este torneo.
El «Galo» no se quedó callado y lanzó un comunicado incendiario: “La lucha contra el racismo es permanente y no podemos quedarnos en silencio ante estos episodios lamentables”. El mensaje es claro, contundente y, lamentablemente, necesario en un deporte que aún sigue lidiando con el flagelo del racismo. ¡Basta ya! ¡Es hora de que el fútbol, el deporte que une a millones, se convierta en un ejemplo de respeto e igualdad!





