¡Increíble lo que se vivió en el King Power Stadium! El regreso de Leicester City a la Premier League no podría haber sido más electrizante. En un duelo que desde el principio prometía ser un choque de titanes, Jamie Vardy, el eterno guerrero de los Foxes, volvió a demostrar que la edad es solo un número. ¡Sí, señores! A sus 37 años, este delantero incombustible castigó la falta de puntería de un Tottenham que, bajo el mando de Ange Postecoglou, dominó gran parte del partido pero fue incapaz de asegurar los tres puntos.
Vardy, el azote de los Spurs, rescata un punto para Leicester
En el estreno de Steve Cooper al frente de Leicester, el equipo demostró que no está dispuesto a ser un simple espectador en su retorno a la máxima categoría. La primera mitad estuvo marcada por la presión y el control del balón de los Spurs, con un James Maddison—sí, ese mismo que hace poco lucía la camiseta de los Foxes—brillando en su regreso al King Power Stadium, aunque no sin recibir una mezcla de aplausos y abucheos de la afición que una vez lo idolatró.
El gol de Pedro Porro al minuto 29, gracias a una asistencia quirúrgica de Maddison, parecía presagiar una victoria cómoda para los visitantes. Pero el fútbol es caprichoso, y Tottenham pagó caro su festival de oportunidades desperdiciadas. Porque cuando tienes a Vardy en frente, cualquier error es una sentencia de muerte.
El desarrollo del encuentro: Un golpe maestro de Vardy
Leicester aguantó como pudo los embates de un Tottenham hambriento, pero fue en el segundo tiempo cuando el panorama cambió radicalmente. Un centro preciso de Abdul Fatawu desde la derecha encontró la cabeza del viejo zorro, quien no perdonó y clavó el balón en la red en el minuto 57, para delirio de los hinchas locales. ¡Golazo! Vardy sumó así su noveno tanto contra los Spurs, dejando en claro que sigue siendo el hombre del momento para los Foxes.
El drama no terminó ahí. Vardy tuvo en sus botas la posibilidad de dar la victoria a su equipo, pero Guglielmo Vicario, con una atajada espectacular, le negó la gloria. Tottenham, desesperado, perdió a Rodrigo Bentancur tras un choque brutal con Fatawu, lo que provocó una larga interrupción. Y cuando parecía que el empate estaba sellado, Richarlison, con todo a su favor, falló un cabezazo que dejó a más de uno con las manos en la cabeza. ¡Increíble!
Homenajes y emociones en el King Power Stadium
Antes del pitido inicial, Leicester rindió un sentido homenaje a Craig Shakespeare, exentrenador y asistente que falleció este mes. El estadio, envuelto en un silencio respetuoso, se llenó de emociones cuando Nigel Pearson, el hombre que llevó a los Foxes a la Premier League antes de la era de Enzo Maresca, apareció para honrar a su viejo amigo. Fue un momento que recordó a todos lo que está en juego en este deporte: la pasión, la historia y, por supuesto, la memoria de aquellos que ya no están.
El nuevo desafío de Cooper
Con Maresca fuera, tras su fichaje por el Chelsea en junio, Steve Cooper tiene la misión titánica de mantener a Leicester en la élite. Y aunque este empate deja claro que hay mucho por mejorar, el técnico puede irse con la cabeza en alto. Su equipo no se rindió, luchó hasta el final y rescató un punto valioso ante un Tottenham que aspira a lo más alto.
Conclusiones explosivas
Este partido dejó muchas lecciones. Tottenham, si quiere pelear por un lugar en la Champions League, debe encontrar ese filo asesino frente al arco que hoy le faltó. Por su parte, Leicester, con un Vardy que desafía las leyes del tiempo, demostró que no va a ser un equipo fácil de doblegar.
Este empate deja a los Spurs con un sabor amargo, pues cortaron su racha de seis victorias consecutivas contra equipos recién ascendidos. Ahora, Postecoglou tendrá que hacer ajustes si no quiere repetir la historia de la temporada pasada, donde se quedaron a solo dos puntos de la clasificación europea.





