El experto de marketing deportivo, Gerardo Molina, da su punto de vista sobre la corrupción en el fútbol y las formas que se deberían imponer para terminar con esto.
¿Cómo cree usted desde el marketing deportivo, que se puede abordar el tema de la corrupción en los clubes de futbol?
Los clubes de futbol de Latinoamérica y en especial en Argentina, tienen en su matriz un modelo de corrupción endémico, que juega en contra de cualquier plan de marketing deportivo que se pueda llevar a cabo. La mayoría de los clubes son sociedades sin fines de lucro en donde los verdaderos dueños son sus socios, pero es figurativo ya que no tienen ni poder ni voto. Los clubes tienen dueños sin comprarlos.
Los clubes son conducidos por presidentes y comisiones directivas, las que toman y ejecutan un control unipersonal de las instituciones. Pasa lo mismo en los actos eleccionarios para elegir autoridades, en donde los padrones de socios no son transparentes, dando lugar siempre a la duda sobre la democracia ejercida con el sufragio, ha pasado en Colombia, Ecuador y en el club Banfield de Argentina, la semana pasada.
¿Los entes rectores nacionales o internacionales no toman medidas de control?
Hace pocos días, finalmente desde el conocido FIFA Gate, el organismo firmo el primer acuerdo con la ONU para poder controlar la corrupción y la violencia en el fútbol, la cual es producto de esa corruptela.
Lo que se debe hacer es que el fútbol y la ONU unan fuerzas contra la corrupción en las propiedades deportivas del mundo, bajo un nuevo sistema de control, para eliminar, con nuevas herramientas para poner limites a la intervención de la política con sus gobiernos y autoridades gubernamentales en las estructuras de los clubes.
Por otro lado, el rol de representantes de jugadores vendiendo y comprando jugadores por encargo de los clubes en acuerdos oscurantistas, donde el dinero de las ventas no ingresa en los clubes y termina en cuentas de particulares.
Finalmente, parte el periodismo deportivo opinando de dirigentes y clubes siempre a favor del mejor postor aunque sea el peor, en donde son una minoría los medios de comunicación los que ejercen la libre expresión y son independientes .
¿Cómo se llevaría a cabo el modelo que propone?
El objetivo debería establecer una entidad internacional independiente para investigar los casos de abusos en la gobernanza de los clubes. En concreto, se deberían agilizar el establecimiento de las denuncias fiables, muy comunes en Argentina por ejemplo, para eso es prioritario la formación de un equipo mundial de expertos para poder colocar estándares para aplicar sanciones y medidas disciplinarias y el establecimiento de un procedimiento de detección para garantizar que los infractores no eludan la acción de una justicia.
¿Es optimista que este modelo se pueda implementar?
Claro que si, se debe trabajar con creatividad e innovación y sacar de la cancha a los dirigentes que manchan la pelota y se burlan de la honorable pasión por el deporte profesional y de ocio. El fraude a los socios e hinchas de los equipos, la violencia de los barras bravas y la abrupta corrupción no pueden comulgar mas con el deporte. El marketing deportivo tiene como objetivo central generar recursos y vincular empresas a los clubes en una unión comercial transparente, pero siempre para cumplir con los deseos y sueños de los socios e hinchas. No se puede ser feliz entre infelices.




