Flamengo Gana en la Libertadores, pero el Calendario los Deja al Borde del Colapso

El Flamengo venció 2-0 a Bolívar en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores, pero la victoria se sintió como una derrota en el vestuario. Tite, el estratega del Mengao, estalló como nunca antes, con una crítica feroz al despiadado calendario brasileño que está destrozando a su equipo.

«¡Esto no puede seguir así!» gritó Tite, con la furia de un león acorralado. La odisea de partidos que enfrenta Flamengo ha llevado a su plantel al borde del colapso. El técnico no se guardó nada y advirtió: «Los jugadores van a reventar». Sus palabras resonaron como un trueno en la conferencia de prensa, cuestionando la decisión de la liga de permitir apenas 66 horas de descanso entre partidos. «Ojalá me equivoque, pero estamos sacrificando a los atletas. ¡Esto es inhumano!» clamó.

La situación es crítica: a los 35 minutos del primer tiempo, Pedro cayó, víctima de un tirón en el muslo. Gabigol lo reemplazó, pero el destino parecía ensañarse con Flamengo, y sobre el final del partido, él también cayó, cojeando como un guerrero herido, sin posibilidad de ser sustituido. ¡Increíble! No había más cambios disponibles, y el goleador tuvo que arrastrarse hasta el final del partido. En la zona mixta, su dolor era evidente; cada paso era una tortura.

Pero el drama no termina ahí. Gerson, el capitán, fue otro caído en batalla. Un golpe en la rodilla encendió las alarmas, pero el gladiador carioca tranquilizó a todos con un mensaje cargado de determinación: «Me duele, sí, pero el domingo hay guerra». Y es que el domingo, el Fla enfrenta a Botafogo en un clásico que arderá, con el liderato del Brasileirao en juego. ¡Fútbol al rojo vivo!

Como si fuera poco, Erick Pulgar terminó tocado en el aductor, y Nicolás De La Cruz y Guillermo Varela, con calambres. La pregunta que flota en el aire es obvia: ¿Podrán estos gladiadores llegar en condiciones a la altura de La Paz el jueves próximo para pelear por un lugar en los cuartos de final?