Marcó un gol agónico, se sacó la camiseta como un superhéroe, lo amonestaron y… el árbitro terminó anulando todo! Así fue la noche llena de emociones y sobresaltos que vivió John Kennedy en la Copa Libertadores.

Fluminense, en una verdadera batalla campal, selló su pase a los cuartos de final en un duelo de infarto contra Gremio. Los brasileños llegaban al Maracaná con una desventaja de 2-1 del partido de ida, y sabían que necesitaban algo más que fútbol para revertir la situación. ¡Y vaya si lo lograron! Empataron la serie y la llevaron a la definición por penales, pero antes… hubo un instante que dejó a todos con la boca abierta.

Corrían los 85 minutos, el partido estaba empatado 2-1 y la tensión en el estadio era palpable. Tras una serie de ataques que pusieron en jaque a la defensa de Gremio, Thiago Silva, en una muestra de su veteranía y precisión, le puso un pase exquisito a Kennedy, quien no dudó y definió con un zurdazo impecable, desatando la euforia de la hinchada. ¡El 3-1 que les daba el pase directo a cuartos! El joven delantero, consumido por la emoción, se arrancó la camiseta y corrió hacia la tribuna, celebrando como si no hubiera un mañana. ¡El Maracaná era un manicomio!

Pero la alegría duró lo que un suspiro. El juez de línea levantó la bandera, indicando offside, y el gol fue anulado. La explosión de felicidad se transformó en un mar de incredulidad y rabia. Para colmo de males, Kennedy fue amonestado por su efusiva celebración, dejando un sabor amargo a lo que parecía ser su momento de gloria. Esa camiseta que una vez le dio la gloria en la final de la Libertadores 2023, cuando marcó el 2-1 definitivo frente a Boca Juniors, ahora lo dejó al borde del abismo, condicionado para lo que resta del torneo.

Y llegó la tanda de penales, el último escalón hacia los cuartos. Gremio había acariciado el pase con su ventaja en la ida, pero Fluminense, bajo la batuta de Luis Menezes, luchó hasta el final. A los 31 minutos del segundo tiempo, Gustavo Gómez puso el 2-1 que igualaba la serie, y todo se definiría desde los doce pasos.

El inicio no fue el mejor para el Flu, Ganso, uno de los más experimentados, estrelló su remate en el palo, dejando todo en manos del azar y la presión. Reinaldo hizo su trabajo para Gremio, pero el destino tenía otro plan. Germán Cano, con nervios de acero, y sus compañeros Silva, Kennedy, Lima y Arias, no fallaron. Los que sí sucumbieron ante la presión fueron Nathan y Cristaldo, cuyos errores condenaron a Gremio a la eliminación. Fluminense avanzó a los cuartos de final de la Copa Libertadores.